
MANILLAS DE BRONCE
Querido,
Las manillas de mi casa son de bronce
Recuerdas?
Redondas, clásicas, relucientes casi.
Manos y manos han tocado esas varitas mágicas
Ellas han dado paso a corredores oscuros,
A habitaciones verdes.
Antiguamente,
Las manos de un hombre doliente tocaban esas manillas
Mientras su mujer gravemente enferma
Reposaba en la habitación amarilla.
Antiguamente,
Las manos de un niño tocaban una a una esas manillas
Buscando sin fruto
El último juguete de acción que poseía.
Antiguamente,
Las manos de una mujer tocaban esas manillas
Para aprestar camas y baúles
En la ingrata espera de alguien que nunca llegaba.
Querido,
En la habitación verde toqué tu espalda
Espero que el penetrante olor del bronce
No haya traspasado tu cálida piel
Lo que no aseguro
Es que aquellas manos todas
Incluyendo las mías
Abandonen alguna vez las curva de tus pliegues.
Querido,
Las manillas de mi casa son de bronce
Recuerdas?
Redondas, clásicas, relucientes casi.
Manos y manos han tocado esas varitas mágicas
Ellas han dado paso a corredores oscuros,
A habitaciones verdes.
Antiguamente,
Las manos de un hombre doliente tocaban esas manillas
Mientras su mujer gravemente enferma
Reposaba en la habitación amarilla.
Antiguamente,
Las manos de un niño tocaban una a una esas manillas
Buscando sin fruto
El último juguete de acción que poseía.
Antiguamente,
Las manos de una mujer tocaban esas manillas
Para aprestar camas y baúles
En la ingrata espera de alguien que nunca llegaba.
Querido,
En la habitación verde toqué tu espalda
Espero que el penetrante olor del bronce
No haya traspasado tu cálida piel
Lo que no aseguro
Es que aquellas manos todas
Incluyendo las mías
Abandonen alguna vez las curva de tus pliegues.